Hoy cumplo años… pero hablemos de estilo

Hoy es mi cumpleaños. Y aunque podría aprovechar este espacio para hablar de mí, de todo lo vivido, de lo aprendido o incluso revelar cuántos años cumplo… vamos a dejar esa última información fuera del artículo.
Pero sí hay algo que me parece interesante de los cumpleaños: inevitablemente nos hacen mirar hacia atrás. Pensar en cuánto hemos evolucionado, en las cosas que antes nos gustaban y ahora no, en aquellas que jurábamos que jamás usamos y terminamos usando… y también en esas que, por más años que pasen, siguen siendo parte de nosotras.
Y ahí es donde entra el estilo.
Porque si miro hacia atrás, puedo decir que mi manera de vestir ha evolucionado muchísimo. Y no necesariamente porque ahora conozca más de moda, sino porque ahora me conozco más a mí misma.
Mi estilo no siempre se expresó de la misma manera
Durante años he probado tendencias, colores, cortes, zapatos, carteras muchas carteras, pero ese es otro tema y diferentes maneras de vestir.
Algunas cosas funcionaron. Otras definitivamente deberían quedar archivadas junto con las fotografías que espero que nadie encuentre jamás.
Pero creo que eso también es parte de construir un estilo personal.
El estilo no aparece mágicamente un día. Se va formando con el tiempo, con lo que probamos, con nuestros errores, con nuestras experiencias y hasta con aquellas compras que hicimos convencidas de que serían la pieza de nuestra vida y terminaron viviendo permanentemente en una esquina del clóset.
Con los años he entendido que desarrollar un estilo propio tiene mucho menos que ver con seguir reglas y mucho más con aprender a conocernos.
Ya no necesito seguir todas las tendencias
Me encanta la moda. Me gusta conocer las tendencias, observarlas, analizarlas y, por supuesto, probar algunas.
Pero también aprendí algo importante: que exista una tendencia no significa que tenga que vivir en mi clóset.
Hay tendencias que me encantan, otras que admiro desde lejos y algunas que simplemente dejo pasar.
Y eso no significa estar fuera de moda.
Al contrario, creo que una de las ventajas de conocer nuestro estilo es precisamente poder mirar una tendencia y preguntarnos:
“¿Esto realmente va conmigo?”
Porque podemos disfrutar de la moda sin convertirnos en esclavos de ella.
Comprar más tampoco significa vestir mejor
Confieso que me gustan las compras. Y si hablamos de carteras, quizás mi objetividad desaparezca momentáneamente.
Pero una de las cosas que más he aprendido con el tiempo es que tener más ropa no necesariamente significa tener más estilo.
Un clóset lleno puede seguir dejándonos frente a él diciendo la famosa frase:
“No tengo nada que ponerme.”
Por eso cada vez creo más en comprar con criterio: pensar cómo voy a utilizar una pieza, con qué la puedo combinar, si realmente representa mi estilo y si aporta algo diferente a lo que ya tengo.
¿Significa eso que nunca compro algo simplemente porque me enamoré?
Por supuesto que no.
Sigo siendo humana.
También aprendí a romper mis propias reglas
Conocer nuestro tipo de cuerpo, nuestros colores y las prendas que más nos favorecen es una herramienta maravillosa. Nos ayuda a comprar mejor y a entender por qué algunas piezas funcionan mejor que otras.
Pero hay algo que también he aprendido: no quiero que esas herramientas se convierten en limitaciones.
A veces una pieza quizás no sea “la ideal” según todas las reglas… pero me gusta.
Me la pongo.
Porque conocer lo que nos favorece debería darnos más herramientas para vestirnos, no menos libertad.
Al final, el mejor outfit no siempre es el más perfecto técnicamente. Muchas veces es aquel con el que sales de casa sintiéndote completamente tú.

Mi estilo ha evolucionado porque yo también he evolucionado
Esta probablemente sea una de mis mayores lecciones.
Con el tiempo he entendido que nuestro estilo no tiene por qué cambiar completamente para acompañarnos en las diferentes etapas de nuestra vida. Más que cambiar, evoluciona.
Nuestra esencia puede seguir siendo la misma, pero la manera de expresarla se transforma. Cambian nuestras rutinas, nuestro cuerpo, nuestras prioridades, nuestros gustos y hasta la forma en que queremos presentarnos ante el mundo.
Hay piezas que antes formaban parte importante de mi clóset y hoy ya no me representan de la misma manera. Otras, en cambio, han permanecido conmigo durante años porque siguen conectando con quien soy.
Y también he incorporado cosas que quizás tiempo atrás no habría considerado, pero que hoy encajan perfectamente conmigo.
No significa que haya dejado atrás mi estilo ni que antes estuviera equivocada. Significa que mi estilo ha crecido conmigo.
Y creo que ahí está una de las cosas más bonitas del estilo personal: no tenemos que empezar de cero cada vez que entramos en una nueva etapa. Nuestra esencia permanece, mientras nuestra manera de expresarla evoluciona con nosotros.
Hay cosas que nunca cambian
Claro que, entre tanta evolución, siempre quedan algunas constantes.
En mi caso, una camisa blanca seguirá teniendo un lugar especial en mi clóset. Una buena chaqueta siempre podrá transformar un outfit. Los accesorios seguirán siendo capaces de cambiar completamente un look.
Y una cartera bonita…
Bueno.
Una cartera bonita siempre encontrará alguna justificación.
No dije que todas las lecciones aprendidas tuvieran que convertirnos en personas completamente racionales.
Hoy celebro algo más que un cumpleaños
Hoy no quiero celebrar solamente que pasó otro año.
Quiero celebrar todo lo que viene con él: las experiencias, los cambios, las decisiones, los errores, las cosas que aprendemos y también aquellas que todavía estamos descubriendo.
Porque con el tiempo he entendido que tener estilo no significa tener todas las respuestas, seguir todas las reglas ni vestir siempre perfectamente.
Para mí, tener estilo significa conocerte lo suficiente para saber qué te representa y, al mismo tiempo, permitirte evolucionar.
Así que hoy sumo otro cumpleaños, el número sigue sin ser relevante, algunas historias más, probablemente alguna cartera más y muchísimas ganas de seguir aprendiendo, escribiendo y disfrutando de algo que siempre me ha apasionado: la moda y todo lo que podemos expresar a través de ella.
Y ahora quiero saber de ti:
¿Cómo ha evolucionado tu estilo con los años?



Feliz cumpleaños mi hermana